Hasta los años 60 de la pasada centuria, la economía de este municipio se basaba fundamentalmente en la agricultura. Sin embargo, las condiciones favorables del clima y su cercanía tanto al Campus Universitario de Tafira como a la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria propiciaron que, junto al desarrollo de las explotaciones agrícolas, se produjera un crecimiento de las zonas residenciales. Actualmente, gran parte de las tierras que otrora se dedicaban a las labores del campo se han destinado a fines urbanos. Por su parte, la mayoría de los sistemas cultivados lo son en régimen de regadío, destinándose principalmente a productos hortícolas que tienen como objetivo el abastecimiento urbano. Santa Brígida ofrece unos de los mejores vinos de la isla y de Canarias: procedentes de los viñedos del Monte Lentiscal, y amparados por la denominación de origen Monte Lentiscal, estos caldos ya fueron mencionados hace siglos por William Shakespeare. Existe una ruta del vino por el municipio, que recorre las diversas bodegas, lagares y viñedos del Monte Lentiscal.
En sus alrededores, Santa Brígida ofrece otros espacios de gran valor paisajístico y ecológico como el Parque Natural del Monte Lentiscal. El llamado “drago de Pino Santo”, en la zona del mismo nombre, tiene una antigüedad de más de 500 años. Llama la atención no sólo por su belleza y majestuosidad, sino por su singular emplazamiento: está colgado de un risco. Mas Info |